ANTES DE QUE PASE UN DÍA MÁS EN ESTA BATALLA POR TU MENTE, quiero que sepas que hay mucha gracia para este proceso. Es un camino de día a día, minuto a minuto, con muchos altibajos. Puede que a veces no parezca que vale la pena. Puede parecer un montón de palabrerías. Pero te lo aseguro, vale la pena. La libertad está del otro lado.
Entonces, te pregunto: ¿Cómo se ve y se siente la libertad para ti? ¿Cómo sería una mente sana, resiliente y floreciente? ¿Qué dejarías atrás? ¿Qué emprenderías? Cuando las cosas se ponen difíciles, quiero que imagines el gozo. Imagina un día saludable en el que sonrías al final del día, reconociendo la paz que sientes. Cuando tienes margen y espacio o conexión con tus seres queridos. Imagínate ser de edad avanzada, estar con tus nietos u otros niños jóvenes y ser encantadora, no una mujer amargada. Este es el fruto de una mente cultivada.
Lo que sucede con las espirales es que suelen crecer. La amargura crece, pero también la alegría, la paz, la paciencia y la bondad; así que tengamos en mente la visión a largo plazo. Queremos mejorar la salud de nuestras familias, nuestros nietos y las generaciones futuras. Queremos estar saludables para nosotros mismos. Queremos estar saludables para nuestro día a día. Si tenemos eso en mente, no nos rendiremos tan fácilmente.
¿Sabes que poco después de Año Nuevo todos tendemos a abandonar nuestras disciplinas o resoluciones? Yo fracaso cada vez, pero quiero quitarle la vergüenza a eso. Es humano. Eso es lo que hacemos. Nos caemos y nos levantamos. Caemos en espiral, fallamos y luego nos levantamos de nuevo y elegimos volver a poner algunos ritmos saludables en nuestra vida. Olvidamos que tenemos opciones y luego lo recordamos. Simplemente levántate y hazlo de nuevo. ¿Y sabes qué? Con el tiempo, serás una persona diferente. Puede que no seas diferente hoy y puede que no lo seas mañana, pero dentro de cien días o incluso dentro de años, a medida que pongas en práctica estos patrones y veas el poder que Dios te ha dado, serás diferente. Y la vida será mucho más placentera. Mucho más agradable. Es posible. Dios lo hizo así.
No nos cansemos, pues, de hacer el bien; porque a su tiempo cosecharemos, si no nos desanimamos
Gálatas 6:9